Bienvenid@s

Es la hora de l@s niet@s.
Este es un espacio libre para publicar todo cuanto hayamos podido recuperar de nuestr@s abuel@s y familiares, esos recuerdos que nos han negado durante tantos años.
Para dejar constancia de nuestros sentimientos, nuestros recuerdos, nuestras historias; para que nada quede en el olvido.

Quisieron acallarlos para siempre pero ahora pueden hablar por nuestra boca, por vuestra boca.
Anímate, cuenta todo lo que sepas, ellos lo merecen y lo esperan.

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domingo, 17 de abril de 2011

PARA MI ABUELO MARCELINO

Carmen Cacho Díez en su intervención en el  Fuerte San Cristóbal
 
   Mi abuelo se llamaba Marcelino Díez, yo no le conocí, y hasta hace poco lo único que sabía de él era que durante la guerra había estado en la cárcel de Astorga porque sus hermanos eran rojos, pero que él era un buen hombre  que no se metía en política. Cuando salió estaba muy enfermo, estuvo un año desterrado, volvió a su pueblo y al poco tiempo murió. En casa nadie contaba nada más y yo no me atrevía a preguntar.

   Durante los dos últimos años he estado buscando información sobre mi abuelo, pero como no tenía ningun dato no conseguia encontrar nada, hasta que por fin me puse en contacto con Encina de AERLE, y apareció su nombre y conseguí su expediente penal.

   Según este expediente mi abuelo tenía el pelo negro, la piel morena, los ojos azules, la nariz recta, la cara oval, la boca regular y media 1.64. Sabían más de él sus carceleros que yo. En 1937 con 35 años, labrador, casado y con tres hijos de 5, 4 y 2 años, es detenido y condenado por espionaje a 30 años de reclusión perpetua, le denunció un vecino y su delito fue leer periódicos republicanos y tener ideas avanzadas. Cuando lo leí lo único que sentía eran ganas de llorar... a partir de ahí mi abuelo se convirtió en el preso 2068 del fuerte San Cristobal y allí empezó su infierno, el mismo que vivieron todos nuestros abuelos en aquel maldito lugar.
   Durante la fuga de 1938 mi abuelo estaba en el fuerte pero no se si intentó fugarse, aunque eso es lo de menos, aún siento escalofríos de pensar todo lo que tuvieron que pasar allí, de todos los que murieron de enfermedades, de hambre, asesinados...
   De ese sitio toda la información que tengo es por Hedy a la que nunca me cansaré de darle las gracias.


   No me puedo olvidar de mi abuela,  tuvo su propia condena, os lo podéis imaginar, sola, esposa de un preso rojo, con tres niños pequeños y viviendo en un pequeño pueblo de Palencia. Ella vivió conmigo, y ahora entiendo el porqué de su semblante tan serio, de su mirada tan dura y de la tristeza que expresaba cuando se creia que nadie la veía. Ella todas las tardes se arreglaba el pelo, entraba en su habitación y le contaba al espejo lo que habia pasado durante el dia, yo no sabia porqué hacía eso , ahora estoy convencida de que a quien se lo contaba era al abuelo.

   A nuestros abuelos les robaron el derecho de criar a sus hijos y de conocer a sus nietos, pero a nosotros no pueden quitarnos nuestro deseo de recordarles, homenajearles y darles las gracias por luchar por la libertad .
   
   Gracias abuelo 
 
   Tu nieta CARMEN 

jueves, 14 de abril de 2011

“Mi abuela me contó” (2011)

Araceli B. A..-



Os traigo hoy un testimonio en primera persona sobre la represión franquista. Sólo agradecer que me lo dejen poner aquí. Y espero que a tod@s nos sirva para valorar tantas cosas…

Mi abuela me contó que en los primeros bombardeos que hubo sobre su pueblo, un pueblecito de Toledo, perdió a su mejor amiga. Rosa estaba dando de mamar a su bebé y un maldito proyectil los alcanzo. Cuando mi abuela fue a buscarla encontró partes de sus cabezas esparcidas por el techo. Recuerda que las manchas quedaron grabadas en el techo para siempre. Lo que más la impresionó fue que Rosa seguía abrazando a su bebé. Mi abuela lloraba, fue horrible, fue horrible… ¿por qué nos mataban? ¿Qué habíamos hecho?

Mi abuela me contó que una tarde, estando en casa de sus padres, vinieron a buscar a su hermano, su único hermano. Trabajaba en el economato de “los rojos”. Le dijeron: “Manuel, tienes que venir con nosotros para dar cuenta de tus actos”. Él pidió que le dejaran dar un beso de despedida a su madre. Manuel corrió a la parte de atrás de la casa y se tiró al pozo. Mi abuela se ponía muy triste al recordar cómo sacaron a su hermano del pozo, y cómo su madre lo abrazaba y besaba. “Era tan joven y buena persona”, me decía, “él solo quería aprender a leer para poder ser alguien en la vida…”

Mi abuela me contó que aun recordaba el sonido de las sirenas y las bombas, y cómo tenía que correr con sus hijos pequeños, mi tres tíos. Sobre todo recordaba cómo se caían los pequeños por las calles empedradas porque tenían mucho miedo.
En una de esas ocasiones, me cuenta, mi abuelo se paró, llamo a mi abuela: “María, me tengo que marchar vienen a por mí”. Los besó y echó a correr al monte. Mi abuela quedó parada en medio de la calle abrazada a sus tres hijitos y ya no oía ni las sirenas, ni las bombas, ni el llanto de sus hijos, solo a mi abuelo: “os quiero, pero no quiero morir”.

Mi abuela me contó que mi abuelo fue uno de esos que llamaban maquis. Su guerra fue en el monte. Mi abuela estuvo tres años sin saber si mi abuelo vivía o lo habían matado. Ella crió sola a mis tíos; trabajaba en el campo, en casas de los ricos, lavando en el río ropa para otros. Luchó, como tantos otros, por sobrevivir con sus hijos pequeñitos.

Mi abuela me contó sobre mi abuelo: antes de irse al monte, una noche vinieron a por él: “Juan, tienes que demostrar que no eres uno de ellos”. Se lo llevaron a las afueras del pueblo.
Mi abuela quería que lo que me iba a contar no me hiciese ver a mi abuelo como a una persona mala, por lo que tuvo que hacer, y me repetía: “le obligaron, y no volvió a ser la persona alegre que siempre reía y bromeaba con los amigos”. Dicen que yo me parezco mucho a él porque siempre estoy riéndome. Claro, yo tengo mucha suerte. Tengo la libertad de decir, hacer, pensar, etc… lo que yo quiera y nadie, nadie, me puede matar por ello.
Lo que obligaron hacer a mi abuelo a las afueras del pueblo fue matar a un amigo, a un compañero, a un vecino. Le conocía de toda la vida, se criaron juntos y estoy segura que tuvo que ser lo más duro que hizo mi abuelo, y no fue a la única persona que quitó la vida. Cuando llego al molino tenían en la pared a dos hombres, le dieron un arma y le dijeron: “o él o tú”. Cuando mi abuelo disparó giró la cabeza. Mi abuela me contaba que le hicieron colocarle los sesos (cerebro) al hombre que acababa de matar por haber girado la cabeza cuando disparó.
No sé si mi abuelo era uno de ellos o de los otros, rojo o verde… Sé que era un hombre que sufrió mucho por decir, hacer, pensar, lo que él quería para su vida y la de su familia.

Mi abuela me contó que la guerra civil y la posguerra fueron terribles: se mataron hermanos contra hermanos por su forma de pensar.
Sólo se salvaban aquellos que se sometían a todos esos que podían pagar con su dinero, manchado de sangre, a las autoridades de esa época: la pareja de la Guardia Civil.
Mi abuela, sometida, sin poder hablar y decir lo que sentía. Así consiguió mi abuela sobrevivir y que yo supiera de su propia boca la verdad de todo lo que vivió. Alguna vez, estoy segura, le hubiera gustado protestar por los que les hacían, pero no tenían ningún derecho, ya que solo los que mandaban tenían todos los derechos de hacer lo que quisieran. Mandaban porque con la excusa de la guerra podían asesinar a quien quisiera o les estorbara para tener el poder. Recuerdo cómo decía: “no teníamos para comer, pero cuando aparecía la pareja de la Guardia Civil, teníamos que sacar la poca comida que teníamos para ellos“.


Os cuento de mi abuela. Fue una pequeña mujer de un pueblecito español. Que vivió una guerra. Tuvo 11 hijos y conoció y sufrió la muerte de 9 de ellos, la muerte de su marido, la muerte de su hermano, la muerte de sus amigas y amigos. Ella vivió hasta la edad de 94 años. Nunca se quejó, ni protestó por la época de la historia que le tocó vivir.
Estoy segura que a ella le gustaría que conozcáis estas historias para que, de algún modo, no se vuelva a repetir.
Yo espero que las vivencias que mi abuela me contó os sirvan para que valoréis la suerte que tenemos hoy en día de poder vivir como cada cual decide vivir. Sin ningún miedo de que por ellos debas pagar con tu vida y/o con la vida de tus seres queridos.

A mis abuelos que hicieron de este mundo, con su dolor, un mundo mejor del que hoy disfrutamos.
En recuerdo de María, Juan, Manuel y Máxima.

(Araceli Bermejo Aragón)

viernes, 25 de marzo de 2011

¡ De vuelta con los suyos !

Tomado de: 
http://www.yuberomondejar.com.es/index.html


miguel yubero mondejar
Miguel Yubero Mondéjar
Nuestro abuelo Miguel, era natural de un pueblo de Cuenca llamado Casas de Benítez, fué reclutado como tantos otros por el ejército republicano y combatió en la Guerra Civil. Al término de la guerra regresó a su pueblo y allí empezó otro calvario cuando fue represaliado por el régimen franquista y condenado a muerte. Se le conmutó la pena por 30 años y un día de prisión en el Fuerte de San Cristóbal de Navarra, lo que equivalía a una pena de muerte por las precarias condiciones de vida de los reclusos, casi todos enfermos de tuberculosis. Allí murió en 1942 ,era difícil que alguien pudiera sobrevivir a la enfermedad, la miseria y en muchos casos el maltrato físico. Después, nada… dos muchachos de 12 y 6 años huérfanos de padre y madre que tuvieron que sobrevivir en tiempos bien difíciles, cuando se trabajaba duro solo por la comida y además había que presentarse ante las autoridades periódicamente como delincuentes en libertad condicional. Por lo visto, la muerte de Miguel no era bastante para el régimen.
arsenio yubero y jose maria yubero
Sus hijos Arsenio y José Mª.

No obstante, sus hijos Arsenio y José Maria salieron adelante. Se trasladaron a Torrent, cerca de Valencia. Allí se instalaron, trabajaron, se casaron y formaron sus familias. Siempre, en sus vidas, estuvo presente el recuerdo del padre, del pueblo, de la huertas, del rio Júcar…. A nosotros nos hablaron de todo aquello, incluso visitamos con ellos los lugares añorados de su niñez. Nos enseñaron a sentirnos orgullosos de nuestros orígenes. Pero nunca hubo atisbo de rencor ni de venganza cuando nos hablaban del abuelo Miguel. Dolor y pena, si. Pero nada más. 
Setenta años han tenido que pasar para que Miguel Yubero Mondéjar vuelva al lugar que le corresponde, junto a los suyos. Con la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica, su hijo José María pudo  iniciar la búsqueda de su padre Miguel. Tres años de trabajo con la colaboración de diversos grupos de investigación nos han permitido localizar los restos y trasladarlos a Torrent donde recibió sepultura junto a los suyos, en la más estricta intimidad.

<< Para nosotros la guerra ha terminado >>

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Mi querida abuela...

de LUNA LUNERA de hedy760

Querida abuela...

Sí, ahora es a ti a quien me quiero dirigir, a mi ser olvidado, a la mujer del preso, a la madre de 5 hijos...a la madre de mi madre.

Puse mucho empeño en intentar saber de la vida del abuelo...me informé de todo lo relacionado con su vida carcelaria, sin darme cuenta que te dejaba de lado, apartada de todo...hasta que un día tu hija me dijo algo que me hizo despertar y darme cuenta que tú habías sufrido también, que tú tuviste que sacar adelante a tus hijos, que tú, abuela, también sufriste una guerra.

Y supe que habías sido apaleada, humillada, encarcelada...sufriste la soledad de tener al abuelo encerrado, la soledad de sacar adelante a los 5 hijos que tenías con tu esfuerzo y tu lucha diaria.

Tus visitas al fuerte cada día subiendo ese monte hiciera frío o calor, las veces que te pilló la noche cerrada y nevando, perdida sin saber por donde ir...tu soledad te la comiste tú solita sin nadie a tu lado...

Tu fuerza y tu entereza te empujaron a seguir luchando cada día para sobrevivir en un mundo injusto, en un mundo en donde tan sólo estabas tú, con tus miserias, tus penas y tu hambre...con tus hijos separados de ti. Eras fuerte abuela y eso te ayudó.

La vida fué cruel contigo pero tu supiste echarle cara y salir adelante aunque fuese a costa de tu propia libertad...tus 7 meses en la cárcel de Ventas por estraperlo, los 6 meses encerrada en los calabozos de Miranda de Ebro queriéndote sacar información que no pudieron y ese silencio te costó la salud...

Pero eras Vicenta y contigo no pudieron...

Pasaron los años, demasiados, pero todo volvió a la normalidad.

Tus hijos crecieron, el abuelo salió de la cárcel y la vida empezaba a recuperar el sentido que tenía antes, 12 años antes...

Y nací yo y tú viniste a Alemania a conocerme...pero de eso no me acuerdo..

Y veníamos a España a visitaros...pero de eso no me acuerdo,

y nos vinimos a vivir con vosotros...pero de eso no me acuerdo..

y llegó el día de tu partida definitiva y me pediste un vaso de agua para después caer al suelo inconsciente...de eso si me acuerdo.

Tengo un sólo recuerdo de ti...la suavidad de tus brazos y la fuerza con la que me abrazabas.

Hasta siempre abuela...estés donde estés, sé feliz.

Te quiero.

Hedy

lunes, 13 de septiembre de 2010

Carta a mi abuelo Agustín Raya Sánchez, a quien nunca pude ver.

Por Matilde Raya

13 de Septiembre de 2010



Querido abuelo: Aunque nunca te conocí en persona, sí pude hacerlo a través de las palabras de tu hijo Paco, mi padre. Él me contaba cómo te preocupabas del bienestar de tu esposa e hijos, de tus vecinos: siempre estabas dispuesto a ayudarles desinteresadamente.

Cuando te metiste en política, lo hiciste para luchar por la clase obrera y para que el futuro de las generaciones venideras fuese más prospero y con menos diferencia social; Para que todo aquel que trabajara para otro, fuese reconocida su labor, y a cambio recibiese un salario justo y un tratamiento digno, que sirviera para dar a sus hijos educación y cultura.

Por todo esto, fuiste represaliado y denunciado por un vecino al que siempre consideraste un amigo, casi como un familiar, pero ya ves, él cambio de chaqueta y cuando vino el régimen contrario, no dudo en irse con ellos, aunque para eso tuviera que pisotear aquella amistad que os unía. Le daba igual los fines de aquellos o estos, el caso era guardar su estatus.

Tú, no. Tú luchabas por el obrero, por tu semejante, y a pesar de que a ti también te lo propusieron, seguiste fiel a tus ideas, a ayudar al más necesitado, al obrero. Cuando les dijiste que no, que tú siempre estarías al lado de tu semejante, te juraron que te pesaría, y esas amenazas se cumplieron, y no pasando muchos días, fueron a por ti y te sacaron de tu hogar y en ese momento, sin tú haber hecho daño a nada ni a nadie, empezó tu calvario de cárcel en cárcel.

Dejaste esposa, hijos y familia, amigos y vecinos que te apreciaban. Te expoliaron tu fábrica de curtidos, apropiándose de las pieles que allí había tanto tuyas como en depósito de tus clientes. No respetaron nada y tuvimos que oir día tras día todas las barbaridades que salían por la boca por los simpatizantes del nuevo régimen.

Espero que aquellos que hablaban con tanto odio hayan sobrevivido y leído el libro escrito por el Dr. Valentín Sánchez Casajuana, Titulado " Historia de Argamasilla de Cva.1898-1940", basado en los archivos existentes en el Ayuntamiento. En él se refleja que las pieles que había en esa fábrica fueron subastadas y adquiridas por el Sr, Picón por un montante de más de 300.000,- ptas. de la época.

Tú no robaste, al contrario ten robaron a ti.

Abuelo Agustín, siempre me gustaba que mi padre me hablara de ti, de lo buena persona que eras, de tu honradez, de la dedicación al obrero, al más débil, a tu pueblo

La pena fue que por dedicarte a luchar por el bienestar de los demás, nos quedamos huérfanos, y te perdimos: la abuela a su esposo, tus hijos a su padre y nosotros al abuelo.

Pagaste un peaje muy alto, algunos ni lo merecían, pero tú eras tan tán bueno que no pensaste en estas personas sino en que el obrero tuviera sus derechos.

No pudimos disfrutar de ti como otros nietos de sus abuelos. ¡¡¡Cuánto te he echado de menos!!!

Abuelo, no sabíamos que había sido de ti , tu última referencia, según mi padre, era Pamplona, en el Fuerte de San Cristóbal.

He luchado muchos, muchos años hasta dar con tu paradero.

En esta carta quiero decirte que fue el Sr. Enrique Belda, diputado por el PP por C. Real en el Congreso de Madrid quien te busco y abrió la primera puerta. De la mano de mi primo, Dº Cesario Mora Gaona, llegamos a la siguiente puerta: al Ministerio de Defensa aquí oficialmente nos comunicaron tu defunción, y el lugar en el que descansaban tus restos. En este momento parecía que nos íbamos a quedar atascados, pues el cementerio estaba abandonado y no sabían como localizarte. Pero mi anhelo por encontrarte no me permitía parar en esos momentos y en silencio siguió mi lucha, hasta que "la tecnología" me abrió la siguiente puerta: la de tu camposanto. Encontré la "Asociación Txinparta" en Pamplona, "la Sociedad Aranzadi" y muchas manos anónimas de los voluntarios, que no dudaron en luchar porque las tumbas de ese cementerio abandonados fuesen abiertas, y viesen la luz los restos de esas 131 personas que como tú, yacían sin nombre. Ellos fueron día tras día, lloviera o no, para extraer vuestros restos del abrazo de esa fría tierra.

Abuelo entre esos voluntarios está Maru, la persona que se manchó sus manos de barro para arrancar vuestros huesos de las entrañas de la tierra, para poder daros nombre, y que esta sociedad supiera que hubo una generación que dio su vida por la defensa de la libertad, para que hoy viviéramos mejor. Ella, Maru, te llama “abuelo Agustín”, y para mi es como de la familia.

Gracias a ellos: a Venancio, Koldo, Maru, Hedy, al Dr. Francisco Etxevarria y todos los voluntarios que desinteresadamente han trabajado para recuperar vuestros restos y así cerrar ese capitulo que aún permanecía abierto, sin cicatrizar, porque nos faltabais vosotros.

Abuelo, ya falta menos. pronto descansaras junto a la abuela, tu esposa, en el cementerio de tu pueblo, del pueblo que miserablemente te arrancaron por seguir fiel a tus ideas en la lucha de los obreros.

Abuelo, descansa en PAZ…¡¡TE LO MERECES!!.

Tu nieta Matilde 

lunes, 21 de junio de 2010

Las puertas estan abiertas...¡¡¡¡

de LUNA LUNERA de hedy760

Ya había entrado en varias ocasiones en el fuerte pero nunca lo había hecho por la puerta principal. El hecho de verlas abiertas me hizo rememorar aquel 22 de mayo de 1938 y a mi mente sólo venía una frase del himno...CAMARADAS YA SE ABRIERON LAS PUERTAS¡¡¡

La visita fue guiada y por cada rincón o lugar que pasabamos Koldo Pla nos iba contando la historia...

Mi primera impresión cuando dí aquel primer paso con la puerta abierta fue impresionante..mi sentido del tacto se quedó con el roce de las piedras, la vista con cada recoveco y cada rincon del lugar pero sobre todas las cosas...mis pensamientos y sensaciones se centraban en todos aquellos hombres que durante tantos años habían estado alli encerrados...privados de libertad...PRESOS¡¡

Reconozco que por muchas fotos que hubiese visto del fuerte nunca imaginé nada igual...el patio central,la celda de castigo, los lavaderos, los pasillos...pero la estancia que más me impresionó por sensaciones recibidas fue la 1ª brigada...un pasillo muy largo con estancias a ambos lados con apenas un ventanuco en cada estancia que ni entraba el aire ni la luz y alli..precisamente alli fue donde mi abuelo estuvo durante 6 años...

Intenté acercarme hasta el numero 7 pero los militares que acompañaban esta visita me lo impidieron..quería llegar hasta alli y tocar, sentir la humedad de sus paredes...sentir la presencia de él...VER, SENTIR...

(abuelo, la proxima vez si lo conseguiré...estaré donde tu dormías y buscaré en sus paredes algun escrito tuyo..estoy segura que voy a encontrarme algo tuyo escrito, lo sé..me lo dice el corazón)

Proseguimos la visita por varios lugares, la iglesia,los aljibes, los locutorios...LUGAR IMPRESIONANTE tambien por la cantidad de historias vividas alli...como por las rejas se vislumbraban siluetas, como los familiares y presos se susurraban...sin poder tocarse, como desde las rejas se soñaba con la libertad, con poder abrazarse, besarse, sentirse unos a otros...LAS REJAS DEL DOLOR¡¡¡¡

Yo intentaba retener todo lo que veía y sentía pero no era capaz de quedarme con todo aquello...me llegaban demasiadas sensaciones que no podía controlar...demasiadas imágenes como para reternerlas todas juntas...mi cámara de fotos retenía la imagen pero mi memoria retenía las sensaciones que me transmitía el lugar por donde íbamos caminando...

el patio central era el nucleo principal de todo el fuerte...allí imaginé a todos los presos paseando su dolor y sus recuerdos...paseando su miseria y su angustia del PORQUE?

los imaginé preparando la fuga...los imaginé el mismo día corriendo a todos sin saber hacia donde, cada uno sin saber que iba a ocurrirles pero con un solo objetivo...SALIR DE ALLI¡¡¡¡¡

Poco a poco la visita llegó a su fin...mientras salía por la puerta principal volví a sentir lo del principio cuando entré...CAMARADAS YA SE ABRIERON LAS PUERTAS...YA SE TERMINÓ LA ESCLAVITUD¡¡¡

domingo, 6 de junio de 2010

DÓNDE ESTÁIS?

Por Hedy Herrero



















Miembros de Txinparta y de Aranzadi en el cementerio del fuerte San Cristóbal (Foto Venancio Pla) 

Dónde estáis almas perdidas, cuerpos desvanecidos por el tiempo, dónde estáis?
 Mezclándoos con la tierra, con el olvido…
Dónde estáis recuerdos imborrables de la historia?…
Estáis más allá del olvido…estáis en nuestras mentes, en nuestros recuerdos, en nuestra identidad…
¡¡¡EN NUESTRO PASADO ¡¡¡¡

Cuerpos…huesos envueltos en identidades desconocidas, en botellas cubiertas de tierra, la misma que en su día os acogió, os envolvió…sin luz, sin nombres, sin nada…
Y ahora veis la luz…la luz de la memoria, la nuestra, la que quiere poneros nombres, la que quiere que volváis con vuestras gentes…con vuestros seres…

La luz de la verdad, la luz que nunca debió de apagarse de aquella manera tan brutal, donde se tomaron la libertad muchos de arrancárosla sin avisar, por la espalda…como sólo hacen los cobardes…
Donde estáis…historia nuestra…en donde reposan las botellas…mezcladas con el olvido.

Ahora comenzáis a tener la identidad que os robaron…ahora ya no sois olvido. Porque aunque la tierra esté sorda tiene ojos que os miran, oídos que escuchan vuestros gritos de identidad…la tierra os acoge, os abraza…os recuerda…

sábado, 5 de junio de 2010

UN AÑO MÁS

Por Rogelio Díz


El día 23 de mayo se celebró como todos los años un nuevo homenaje a la fuga del fuerte de San Cristóbal en Pamplona, donde la sociedad Txinparta junto a los hijos y nietos de quienes desde ahí lucharon por la libertad, se reunían a las puertas del Fuerte para celebrar el 72 Aniversario de aquella gran fuga en mayo de 1938.
Sin embargo entre estos dos últimos aniversarios ocurrieron varios sucesos que bien vale la pena recordar, unos muy desagradables y otros que nos llenan de esperanza en que nuestras voces suenan cada día con más fuerza evitando el olvido que algunos les gustaría volver acallar, y enterrar nuestra memoria como las mismas fosas en que sus antepasados asesinaron y enterraron a decenas de miles de compatriotas que solamente defendieron aquella democracia incipiente en contra de los traidores que habiendo jurado defenderla, tomaron el poder con las mismas armas que el pueblo les había puesto en sus manos, y asesinar así a sus propios hermanos.
Por lo mismo tuvimos que sufrir las acciones de 30 atentados en contra de diferentes monumentos de homenaje a las victimas del franquismo y que además hicieron amenazas de muerte a varias personas, entre ellas a Koldo Pla, dirigente de Txinparta. Todas ellas con el sello de Falange  y Tradición, sí, uno de los mismos grupos que también se querellaron contra el Juez Garzón por intentar encausar los crímenes del franquismo junto con el pseudo sindicato vertical y de ultraderecha “Manos Limpias”, los cuales se manejan sin ningún pudor y con total cinismo autonombrándose al igual que muchos dirigentes de la derecha española como “demócratas de toda la vida”.
Quizás por esto, después de breves investigaciones la policía detuvo a cinco de ellos, encontrándosele armas y munición de guerra por lo que fueron puestos a disposición judicial, pero por increíble que pueda parecerle a muchos, no a mi, por supuesto, el siempre imparcial “Tribunal Supremo” no acepta la patata caliente y devuelve el expediente al juzgado de Navarra, negándose a juzgarlos como terroristas, y por lo mismo después de un larguísimo mes en prisión, estos Ángeles de Cristo Rey se encuentran libres como el viento.
Por lo que se puede deducir que ser terrorista de ultraderecha en España sale bien barato, ya que como se esta viendo la impunidad sigue viva en España para ciertos sectores, a pesar del tiempo trascurrido, los fascistas siguen en su tarea destructiva y con el fin de acallar y silenciar vía el miedo a todo aquel que intente siquiera buscar y reactivar la verdad de casi 75 años de crímenes sin castigo.

Pero también hemos encontrado nuevos cauces para lograr que esta gesta de 1938 no quede en el olvido y que mejor que la música para esto, así empezó que desde hace unos pocos años nos encontramos con una persona que nos acompañó en anteriores homenajes y hablaba con cada uno de nosotros para que le contáramos los hechos de lo que realmente homenajeábamos, así que pudo hacerlo con las pocas personas que aun quedaban vivas de aquella gran fuga, ya que el lo desconocía por completo.
Este personaje era Enrique Villarreal mejor conocido como “el drogas” bajista y componente del exitoso grupo de rock pamplonés Barricada, y quien en el 71 aniversario nos dieron a conocer en primicia un recital con las canciones que integrarían ese gran trabajo que vio la luz a principios de este año titulado “la tierra esta sorda” y viene junto a un libro en que retrata diferentes episodios de la Guerra Incivil.
Entre todas las canciones me gustaría destacar dos de ellas sin menosprecio de las demás, una de ellas titulada “Por la libertad” se escucha en el estribillo una frase que encierra una gran verdad “Que difícil es contar los pasos que se dieron por la libertad” y más hacia una generación ignorante de su propia historia reciente.
La otra titulada “Pétalos” que aunque es en referencia a un hecho distinto como lo fueron las trece rosas, también es cierto la contundencia de una frase que se puede aplicar a las miles de acciones practicadas en todo el territorio de nuestro país: “Cómo jugaban a cazadores Franco y sus asesinos”. Al igual que el estribillo que simplemente narra lo que ahí paso, pero que lo sentimos todos al ver que nuestra voz cada día, cada mes y cada año se va amplificando, y cada vez somos más los que levantamos la voz para que nada ni nadie pueda pararlo.
Ya no se puede su aroma cortar
Porque los pétalos besaron el viento
Ya no se puede su lucha olvidar
Porque sus nombres recorren el tiempo.
Así doy gracias al Drogas, Boni, Ibi y Alf por su gran labor de dar a conocer la realidad de nuestro pasado por medio de la música, pues tengo la convicción de que por estos medios podemos llegar mejor a la juventud.
Este año es cierto que noté con tristeza la ausencia de muchos con los que era recurrente encontrar todos los años, ojala no fuera por motivos de salud y si por motivos de distancia como me pasó a mi, sin embargo noté también un aumento de personas reunidas en recuerdo de esta gesta, y más al ver a tanta gente joven que son la nueva semilla que lograra sin lugar a dudas, reemplazarnos y así hacer notar su voz con mayor sonoridad. Barricada abrió el camino y este año lo hicieron grupos como The Zero, Iruña Crew e Iparfolk, con canciones dedicadas o en referencia a los prisioneros del Fuerte de San Cristóbal, ya que por medio de la música también se puede fomentar la lucha por la libertad como lo hiciera mi padre al componer la letra que dio vida al himno del Fuerte de San Cristóbal y que pude ver impresa su primera estrofa en una camiseta que llevaba una señora ahora en pleno 2010 y que da por hecho lo que decía con anterioridad, por lo que a mi me hizo en verdad estremecer.
Me despido con el saludo que Barricada me envío ¡Salud y siempre caña!

Rogelio Diz-Analista político e hijo de condenado en el Fuerte de San Cristóbal


Comentario de Venancio:
Rogelio Diz, como él dice en el artículo, es hijo de Rogelio Diz,  preso en el fuerte San Cristóbal y autor de la letra del himno que cantaban los presos ; siempre que ha podido se ha desplazado desde México para acompañarnos en este homenaje anual en el aniversario de la fuga.
Rogelio, un abrazo.

Himno de la fuga, montaje de Hedy Herrero (la señora de la camiseta que cita Rogelio), nieta de Teodoro Hernán que también estuvo preso en San Cristóbal.


Por la Libertad,  Videoclip de Barricada

Por la libertad - Barricada from Barricada on Vimeo.

sábado, 22 de mayo de 2010

22 de Mayo. Carta virtual desde más allá…de los recuerdos familiares.

Por Hedy Herrero Hernán (*)

Mi querido abuelo. Mi memoria no recuerda tu cara, ni tu voz, por eso hecho de menos el que me hubieses contado en primera persona cómo viviste tu estancia en el fuerte y qué ocurrió aquel 22 de mayo de 1938 cuando os encontrasteis las puertas abiertas…

Querida nieta…

Aquel 22 de mayo era domingo, día de santa Rita, patrona de los imposibles, ironías de la vida. Yo sí sabía que se estaba gestando una fuga, no participé en la organización pero sí estaba informado.

Cuando todo comenzó yo estaba con varios presos, entre ellos mi amigo Varona, que como sabes era íntimo amigo mío desde Miranda de Ebro y además nos detuvieron juntos…pues como te iba diciendo, se formó un gran revuelo, al grito de LAS PUERTAS ESTÁN ABIERTAS. la gente no supo como reaccionar. Nosotros salimos corriendo sin pensarlo dos veces, la libertad era mi único objetivo…el hambre y la miseria ya nos estaban matando poco a poco a todos y ver las puertas abiertas era para nosotros RECUPERAR LA LIBERTAD ROBADA¡¡

Salimos todos sin saber hacia dónde pero con un único objetivo…CORRER, CORRER Y CORRER¡¡¡ Yo iba con un grupo de unos 4 ó 5 entre ellos Varona, nos dirigíamos hacia Francia. La noche se nos echó encima enseguida, las luces de los camiones que llegaban desde Pamplona se veían por todos los lados, los perros ladraban, se escuchaban disparos constantemente pero nosotros seguíamos corriendo sin parar, agotados seguimos corriendo, el miedo a ser cogidos era mayor que nuestro propio cansancio…conseguimos escondernos cuando ya vimos que nos habíamos alejado lo suficiente del fuerte, por lo menos en aquel momento pudimos descansar unos minutos y recuperar el aliento pero el sonido de los disparos no cesó en toda la noche.

Seguimos caminando hasta que llegaron las primeras luces del día, entonces por precaución decidimos escondernos y seguir caminando con la oscuridad de la noche. Tuvimos que cruzar un río, lo peor es que no sabía nadar pero mi instinto de supervivencia me llevó al otro lado como pudo. Lo pasé bastante mal¡¡¡ El hambre y el cansancio ya estaban haciendo mella en nosotros pero el miedo a volver al fuerte de nuevo creo que era mayor…y aguantábamos como podíamos.

Así durante 8 días, comiendo lo que veíamos por el campo y cuando no había agua…pues yo personalmente tuve que beberme mi propia orina o me deshidrataba¡¡¡

Una noche entramos en una casa para pedir algo de comer y una buena mujer nos hizo una sopa de ajo…NUNCA PODRAS IMAGINARTE A LO QUE NOS SUPO AQUELLA SOPA…LA MEJOR COMIDA DE MI VIDA¡¡¡ y así tras muchos días de camino Varona y yo llegamos a Isaba, los demás habían decidido volver y entregarse, ya no podían mas.

Y llegando a Isaba en un despiste mío soy descubierto por un carabinero. MI HUIDA HABÍA TERMINADO AHÍ.

El destino quiso que aquel hombre fuese buena gente y se ofreció, por mi bien, a acercarme al fuerte y que yo me presentase voluntariamente. Y así fue, me subió al camión, me dio de comer y me llevó hasta las puertas del fuerte…Volvía de nuevo al lugar que se estaba comiendo mi vida pero con la satisfacción de haber sido LIBRE durante unos días y casi haber conseguido mi objetivo, Francia estaba ya muy cerca.

A todo esto Varona desapareció, según creo consiguió pasar la frontera. Lo peor de toda esta historia es que nada más producirse la fuga la guardia civil se presentó en casa de tu abuela y se la llevaron presa, estuvo detenida hasta que yo me presenté de nuevo en el fuerte.

Y esta es mi historia de aquel 22 de mayo donde muchos compañeros míos se dejaron la vida en el intento de encontrar la LIBERTAD.



Foto sacada en el patio del fuerte; mi abuelo es el 3º por la derecha de pie con boina.

(*) Hedy Herrero Hernán es nieta de Teodoro Hernán Aguado, preso en San Cristóbal desde el 28-01-1937 hasta 23-11-1942 en que fue trasladado a Alcalá.

(José Varona Clemente fue juzgado e ingresó en el fuerte junto con Teodoro Hernán y figura como "muerto por la fuerza pública" en la fuga)